Un sitio maravillo para celebraciones de cualquier tipo. La atención genial, la comida y el espacio
Precioso lugar
He celebrado aquí mi 40 cumpleaños y ha sido increible; Mjose y Antonio no pueden ser más apañaos, súper atentos; el arroz estaba buenísimo, el sitio no puede ser más bonito! Recomendado 100%
Sitio encantador
Muy bonito
Buena atención
Simplemente perfecto
Un sitio encantador para todo tipo de celebraciones de la mano de una gran anfitriona
Lugar con encanto y unas vistas increibles en el cual realizar cualquier tipo de eventos. Sus dueños son encantadores, y el trato impecable. Sin duda, un ACIERTO a la hora de disfrutar de sus servicios.
Muy profesional. Vistas impresionantes, con mucho espacio y aparcamiento. Comidas riquísimas y dueños muy cariñosos y profesionales. Ideal para celebrar eventos.
El sitio muy acogedor, la comida excelente y buen trato. Recomendable.
Mejor lugar para eventos, importantes , compartir con amigos y familia
Todo muy agradable y tranquilo
Estuvimos con unos amigos. El sitio es genial y cuidado al máximo. Repetiría.
Lugar muy acogedor y la familia muy pendiente de todo con , cariño y pendiente de que todo salga ideal.
Precioso lugar para eventos, reuniones ..
Todo cuidado al detalle.
Muy buena cocina,buen servicio,muy atentos y a gustito
Un lugar muy bonito, acogedor, tranquilo y el trato muy cercano y amables con la gente
Fantástico lugar de celebraciones al aire libre. Formalidad, profesionalidad y amabilidad. Recomiendo 100%
Un lugar idílico dónde pasar una gran velada. Todo muy cuidado.
Estupendo
El sitio la decoración y sobre todo la amabilidad y cariñosos de los anfitriones
Sencillamente espectacular
Muy agradable
Un lugar maravilloso para celebraciones muy intimas
Atencion excelente y sitio muy original. Algo no visto de manera habitual. Bien organizado. Tiene futuro.
Un sitio encantador para celebrar eventos y pasar un buen día, con campo y los dueños de la casa son muy amables y simpaticos
Sitio agradable, ideal para la tarde noche estival
Buen sitio
Es un cortijo en el Padul, pero no es un cortijo cualquiera.
Al entrar se descubre un encantador jardín magistralmente decorado. Árboles frutales que aportan frescor y aromas, un castillo hinchable para que jueguen los niños y un espacio central decorado con elementos rústicos, personalizados con esmero y con cariño, al estilo de la personalidad de los dueños, Antonio José y Maria José.
Nos sirvieron un menú a la medida, mezclando lo tradicional con la vanguardia y cuidando los gustos personales de cada comensal.
En nuestro caso, acudimos invitados por la familia, y se nos pasó el tiempo volando. Si estáis valorando la posibilidad de organizar algún evento tipo bautizo, boda o comunión, en un entorno pequeño pero encantador, con un servicio inmejorable, este es un lugar a tener en cuenta.
Buen ambiente